¿Incultos? ¿Ineptos? ¿Estúpidos? ¿Realmente somos como nos pintan?
Tanto ha dado que hablar, y por tantos, el informe PISA. Seguramente si hubiésemos quedado en los primeros puestos de la lista tendríamos que recortar muchos titulares. ¿Por qué? Porque nos ha herido el orgullo, la dignidad. ¿Somos tontos? ¿Cuál es el problema?
Los de derechas dicen que la culpa es de los de izquierdas, los de izquierdas que de los derechas, los alumnos que de los profesores, los profesores que de los alumnos, los unos de los otros y los otros de los unos. Pero al final, tras avivar tanto la llama, seguimos siendo igual de tontos. ¿O no?
Seamos sinceros, si alguien tiene la culpa son los de derechas, los de izquierdas, los alumnos, los profesores, los unos y los otros. La culpa la tenemos todos. ¡Solucionémoslo!
Derechas e Izquierdas, dejen de echarse las culpas, los trastos, los informes y el futuro de sus ciudadanos a la cabeza, únanse a favor de una causa común, reformen el sistema, pero refórmenlo para bien. No tanto careo televisivo, no tanto debate sin conclusión, no tanta campaña, ni tanta banderita, ni tanto confeti y reformen su propio sistema
Profesores, motiven, basta de profesionales frustrados, de métodos inútiles, de partes y de amenazas vacías.
Y por último, a nosotros, los alumnos, ¿qué nos pasa? ¿Acaso permitiremos que nos llamen estúpidos? ¿Es que acaso lo somos? Dejémonos de este pasotismo que nos caracteriza, la fiesta y el cachondeo para el botellón.
Alumnos, las cosas cambian si ponemos de nuestra parte, si nos esforzamos, si trabajamos, si nos superamos a nosotros mismos, si nos ilusionamos y llegamos a cumplir nuestras metas.
Alba Díaz